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9 jul 2014

Crónica de la Solemnidad del Corpus Christi

Finalizamos las crónicas relativas a los actos celebrados durante el mes de junio con la celebración de la solemnidad del Corpus Christi.


https://www.flickr.com/photos/cofradiadelaconcha/sets/72157644978861597/
Mayordomos del año 2014 en la procesión.

La Cofradía de Nuestra Señora de San Antolín o de la Concha celebró un año más con gran entusiasmo la solemnidad del Corpus Christi. La cofradía participó de forma activa en los actos programados por el Cabildo de la S.I.Catedral, que dieron comienzo a las 10:30 horas con la celebración de la Santa Misa Pontifical presidida por D. Gregorio Martínez Sacristán, obispo de Zamora.  Tras la función religiosa dió comienzo la solemne procesión con el Santísimo Sacramento manifiesto en la custodia que realizará Pedro de Ávila en 1515. En la procesión del Corpus Christi nuestra cofradía tiene el honor de siturarse en el último tramo antes de la custodia, desfilando delante de la cofradía del Corpus Christi de la Catedral. El tramo de representación estaba formado por el pendón de la cofradía, junta directiva y los mayordomos del año portando hachas de cera roja, tal y como era costumbre en nuestra cofradía hasta comienzos del siglo XX. El pertiguero de nuestra cofradía abre el tramo litúrgico que acompaña al carro triunfante, de esta forma se mantiene una representación de Nuestra Señora antecediendo a la Custodia como lo hiciera durante varios siglos cuando la Virgen de la Concha formaba parte del Cortejo precediendo al Stmo. Sacramento.

La procesión discurrió por el recorrido acostumbrado, que había sido alfombrado con hierbas aromáticas por los miembros de la Cofradía del Corpus Christi. Al paso del Señor Sacramentado se erigieron varios altares efímeros, continuando el proceso de recuperación de la solemnidad de esta celebración. Este año se sumaron al altar de las hermanas del Amor de Dios en la fachada de su residencia los erigidos por el Convento del Corpus Christi y la Junta Pro Semana Santa, instalado en la fachada del Ramos Carrión y que estuvo presidido por el paso de la Santa Cruz. La procesión continúo hasta la Plaza Mayor donde la Virgen de la Concha esperaba la llegada del Santísimo Sacramento.

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Pértiga de la cofradía abriendo el tramo litúrgico.

Un año más nuestra cofradía erigió el altar para la Estación Solemne ante Cristo Sacramentado que se realiza en la Plaza Mayor. Desde primera hora de la mañana un grupo de cofrades se encargó de la construcción el altar efímero ante la fachada del Ayuntamiento de Zamora. En esta ocasión el altar estaba compuesto por una altar principal y dos altares laterales, en los que se colocaron las imágenes de san Ildefonso y san Atilano que conserva el Ayuntamiento. La mesa de altar se encontraba exornado, conforme a las normas litúrgicas, con el antipedio blanco de la cofradía, seis candelabros de bronce de principios de siglo y el manifestador de plata de la iglesia de San Vicente. Tras ella se dispusieron sobre las grandas varios candelabros con cera roja y las ánforas de plata, presidiendo el montaje la imagen del Niño Jesús bajo dosel. El altar se coronaba con la imagen de la Stma. Virgen de la Concha que se encontraba entronizada en el balcón de la casa consistorial, adornada para la ocasión con varios colgaduras de nuestra cofradía.

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Estación en el altar erigido por la cofradía.
En torno a las 12:30 el señor Obispo accedió al altar con la custodia de mano de la S.I.Catedral quedando expuesto el Stmo. Sacramento a la veneración de los fieles, que entonaron piadosamente el Tantum Ergo mientras S.Divina Majestad era incesada. D. Gregorio Martínez, visiblemente emocionado, agradeció la implicación de las instituciones que cada año contribuyen a engrandecer la celebración que la ciudad tributa al Stmo. Sacramento. La estación culminó con la bendición solemne, reanudándose la procesión hasta la iglesia de San Juan de Puertanueva, donde tendría lugar la reserva. En esta ocasión el traslado se realizó bajo palio, escoltado por la Cofradía Sacramental de San Juan y San Vicente. Tras la reserva solemne, los gigantes y gigantillas de la ciudad rindieron su particular homenaje a la Patrona de Zamora realizando sus bailes ante el altar con las veneradas imágenes. Seguidamente se procedió a trasladar a la Stma. Virgen de la Concha y al Niño Jesús al salón de plenos, para presidir la  Misa que celebra cada año la capellanía del Ayuntamiento.


Las celebraciones del Corpus Christi culminaron con la procesión de la Stma. Virgen de la Concha a la iglesia de San Vicente, tras casi veinte días en la iglesia de San Antolín la Patrona de Zamora regresaba a su sede habitual. La procesión bordeó la Plaza Mayor, según es costumbre, accediendo al templo parroquial a través de la plaza del Fresco. Tras el himno nacional, los cofrades y devotos iniciaron el canto de la Salve mientras las andas de la Virgen recorrían los últimos metros hasta el presbiterio.


La Virgen de la Concha a la salida del Ayuntamiento.



7 jul 2014

Crónica de la procesión de Vísperas del Corpus Christi.


Tras la celebración de la Romería a La Hiniesta, la Stma. Virgen de la Concha permaneció al culto en la iglesia de San Antolín, sede histórica de la cofradía hasta mediados del siglo XX. Durante las dos semanas que preceden a la celebración del Corpus Christi la cofradía promovió cada tarde el rezo del Santo Rosario por los cristianos perseguidos, teniendo presente cada tarde a las comunidades católicas de los distintos países que sufren esta situación. 

El viernes 20 de junio el rezo del Santo Rosario tuvo lugar ante las andas de Nuestra Señora que se encontraba ya ataviada para las celebraciones del Corpus Christi. En esta ocasión la Stma. Virgen de la Concha vistió el conjunto de brocado de oro sobre seda del mismo tono, regalado por la familia Matilla, y la toca de la corona real, bordada por Valentín Mireles en los últimos años del siglo XIX. El conjunto se completaba con varios lazos de tul de color crudo, la Patrona de Zamora lució en el pecho la medalla de oro de la ciudad de Zamora y varias joyas donadas por devotos, que se dispusieron sobre la saya y el corpiño. Tal y como se había informado en la Asamblea de Vísperas, Nuestra Señora reestrenó un hermoso rostrillo de plata del siglo XVIII que había sido restaurado por Dionisio Alba. El Niño Jesús vestía un traje de brocado a tono con el de la Santísima Virgen, pieza confeccionada en septiembre de 2013 con los donativos de los devotos anónimos y que sigue el patrón de la túnica de plata de finales del siglo XIX del ajuar antiguo de la imagen. La recuperación de la corona dieciochesca del Niño Jesús, restauración que también ha llevado a cabo Joyería Alba, ofrecía una elegante imagen del Divino Infante al ganar altura y presencia en las andas.

El sábado día 21 tuvo lugar la procesión de Vísperas en la que nuestra cofradía acompaña a la Patrona de Zamora hasta la S.I.Catedral para participar en el rezo de las I Vísperas de la Solemnidad del Corpus Christi. Pasadas las seis de la tarde se abrieron las puertas de la iglesia de San Antolín para que los devotos pudiesen visitar a Nuestra Señora, que se encontraba entronizada en el crucero del templo. Las andas de la Virgen de la Concha se adornaron en esta ocasión con un túmulo de flores blancas compuestas por rosas, gladiolos, lisianthus y liliums; completándose el exorno de las andas con cuatro candelabros con velas blancas en las que iban representadas la Inmaculada Concepción y el Santísimo Sacramento. A las siete, las campanas de la iglesia indicaban la salida de la procesión a la que esperaban decenas de zamoranos en la plaza de San Antolín. Conforme al orden habitual abría la procesión la cruz alzada iluminada por dos ciriales, seguida del pendón de la cofradía escoltado por dos mayordomos, tramos de devotos con cirios rojos, mayordomos, acólitos ceroferarios, pertiguero, acólitos turiferarios y las andas de Nuestra Señora, situándose la presidencia tras ellas.

La procesión inició el recorrido por la costanilla de San Antolín, calle del Riego, accediendo a la Plaza Mayor por la costanilla. En la Plaza Mayor la comitiva fue recibida por los Gigantes y Gigantillas de la ciudad de Zamora y numeroso público que esperaba la llegada de la procesión. Tras la realización de los bailes en honra de la Stma. Virgen las representaciones alegóricas inciaron su camino hacia la plaza de la Catedral abriendo la marcha las gigantillas, seguidas de los gigantes, los grupos de música de la Asociación Tradimupo y La Tarasca. La procesión de la Stma. Virgen inició entonces su recorrido por las calles del casco antiguo a lo sones de la marcha de la Virgen de la Concha y diversos pasacalles. La patrona de Zamora acompañada por numerosos fieles recorrió la calle Ramos Carrión, Plaza de Viriato, Rúa de los Francos hasta el Convento del Corpus Christi. La procesión realizó su primera estación ante la imagen de la Virgen del Tránsito siendo recibida por las hermanas clarisas que entonaron la Salve a la Stma. Virgen en sus veneradas advocaciones de la Concha y el Tránsito, agradeciendo un año más la entrada de Nuestra Señora en la iglesia conventual. La procesión reanudó su camino hasta la iglesia arciprestal de San Pedro y San Ildefonso, donde fue recibida por el vicario parroquial D. José Manuel Rubio. Ante los restos de los santos patronos, san Ildefonso y san Atilano, se rezó el Credo cumpliendo así las dos estaciones que la cofradía realiza en su recorrido a la S.I.Catedral. La procesión continuó por la plaza Fray Diego de Deza, plaza de Arias Gonzalo, accediendo a la Catedral por la plaza Antonio del Águila. En el atrio del templo mayor la Cofradía del Corpus Christi de la Catedral recibió solemnemente a la Stma. Virgen de la Concha. 

Tras cruzar el atrio la cofradía fue recibida por el señor deán de la catedral, D. Juan González, al que acompañaba D. Narciso Jesús Lorenzo, prefecto de Sagrada Liturgia,  y D. Florentino Pérez, rector del Seminario, acompañado de los seminaristas. Conforme al ritual de nuestra cofradía el pertiguero solicitó la venía del Cabildo de la S.I.Catedral, tras la que el señor deán procedió a incensar a la Stma. Virgen antes de acceder al templo mayor. Reanudada la procesión la cofradía entró en la S.I.Catedral entronizándose las andas de Nuestra Señora frente al altar mayor, estando todo dispuesto para el inicio de las solemnes vísperas. La celebración comenzó con la Exposición del Santísimo Sacramento, siendo acompañada musicalmente por D. Fabriciano Prieto Miguel, canónigo encargado de Música y Canto. Las vísperas fueron presidas por el deán de la Catedral, predicando la homilía nuestro capellán y párroco D. Plácido Isidro que dedicó unas hermosas palabras a la exaltación del Stmo. Sacramento y la implicación de nuestra cofradía en esta fiesta. Durante el rezo de vísperas los acólitos de la cofradía realizaron diversos turnos para iluminar permanentemente al Stmo. Sacramento con dos ciriales. El oficio terminó con la Bendición Solemne con Su Divina Majestad, a la que siguió el canto del Salve Regina ante las andas de la Virgen de la Concha.

Unos minutos después de haber finalizado la ceremonia se inició la procesión de traslado al Excmo. Ayuntamiento. La comitiva abandonó la S.I.Catedral, en cuya plaza fue despedida por los gigantes y gigantillas de la ciudad, tomando la rúa de los notarios para dirigirse a la plaza mayor. Acompañada de numerosos devotos la Virgen de la Concha recorrió el casco histórico a los sones de su marcha, llegando en torno a las diez de la noche a la Plaza Mayor. La procesión fue recibida por una representación del Excmo. Ayuntamiento, procediendo a cantarse la Salve popular a la Patrona de la ciudad antes de entrar al edificio consistorial. A los sones del himno nacional las andas de Nuestra Señora traspasaron el dintel del Ayuntamiento, minutos después la imagen de la Stma. Virgen de la Concha presidía el salón de plenos, tras haber sido trasladada por los cargadores, abriéndose el turno de vela que este año hubo de ser solo hasta la una de la madrugada al coincidir con la celebración de las fiestas de San Pedro.




3 jul 2014

Crónica de la Romería de la Virgen de la Concha a La Hiniesta



El 9 de junio la ciudad entera celebró la romería de la Virgen de la Concha a La Hiniesta, una jornada marcada por el buen tiempo y la novedad del recorrido de regreso. Minutos antes de las ocho muchos romeros se encontraban ya en el interior de la iglesia de San Antolín, donde la Patrona de Zamora esperaba a sus devotos entronizada ya en sus andas con dos grandes ramos de flores silvestres.

A las ocho de la mañana daba comienzo la Santa Misa presidida por D. Plácido Isidro, nuestro capellán y párroco, y que fue concelebrada por otros cinco sacerdotes diocesanos: D. Florentino Pérez, rector del Seminario, D. Florencio Gago, párroco in solidum de San Lázaro; D. Hector Galán, párroco de Alcañices; D. Pedro Faúndez, párroco de Monfarracinos, D. Luis Santamaría, párroco de Muelas del Pan. A la función religiosa asistieron también numerosas autoridades civiles y militares que acompañaron a nuestra cofradía a lo largo del día. 

Unos minutos después de las ocho y media el repique de campanas anunciaba la salida de la procesión, entre cientos de romeros y acompañada del sonido de las dulzainas la Virgen de la Concha abandono el templo de San Antolín para iniciar su camino a La Hiniesta. Las andas de Nuestra Señora descansaban sobre los hombros de cuatro sacerdotes, como es costumbre en nuestra cofradía desde el siglo XVI. La comitiva tomó el camino tradicional por la costanilla de San Antolín, calle del Riego, puerta de la Feria hasta la iglesia de San Lázaro, mientras los primeros devotos iban ofreciendo sus ramos de flores a la Virgen. En la iglesia de San Lázaro la cofradía de la Virgen del Yermo recibió a la Patrona de Zamora, que realizó las tradicionales venias mientras los fieles entonaban la Salve.

La romería retomó la cuesta de la Morana donde decenas de personas fueron acercándose a las andas de la Virgen de la Concha para regalarle flores, siendo muchos los altares y alfombras de tomillo que se habían levantado al paso de la romería. Acompañada por miles de romeros la cofradía continuó por la carretera de La Hiniesta hasta la Cruz del Rey don Sancho, donde un año más se cumplió con la tradición de rezar el responso y venerar la imagen del Niño Jesús. La cofradía quiso tener un detalle con las personas que montan el altar para que descanse la Virgen, entregándose una fotografía de la Patrona de Zamora a la hija de la persona que lleva 25 años ocupándose del montaje.

Mientras el Niño Jesús era dado a venerar por la mayordoma más joven, los romeros reiniciaron la marcha para acompañar a la Stma. Virgen de la Concha hasta el pueblo de La Hiniesta, a lo largo del camino se realizaron varias paradas, aprovechando en una de ellas para aligerar el peso de las andas, de los cientos de ramos que se habían ido depositando, debido a la dureza de la subida de la cuesta de la Lobata para los cargadores. Antes de llegar a las proximidades de La Hiniesta el Niño Jesús volvió a situarse junto a la Virgen de la Concha, portando ya las espigas que aluden a la leyenda de su desaparición. 

En torno al Teso de la Salve la cofradía volvió a reunirse para rezar a la Virgen y dirigirse a la entrada del pueblo donde sería recibida por la comitiva de La Hiniesta. El saludo de pendones dio comienzo a la ceremonia de recepción, a lo que siguieron el intercambio de bastones entre alcaldes, las poesías de los niños de comunión y la suelta de palomas, participando en el acto el coro parroquial de La Hiniesta con sus tradicionales cantos. Minutos antes de las doce ambas comitivas partieron hacia el santuario, formalizando la vuelta al templo, a hombros del Ayuntamiento de La Hiniesta, antes de acceder al pórtico del templo gótico. La Virgen de la Concha fue entronizada en el presbiterio de la iglesia, disponiéndose los bastones de mando de ambas localidades en la delantera de las andas, tras lo cual dio comienzo la Santa Misa presidida por D. Manuel Carrascal, párroco de La Hiniesta.

A las cinco y media, tras la comida de hermandad en el pabellón de las escuelas de La Hiniesta, se reanudó la procesión con la despedida a la Virgen de La Hiniesta en el interior del Santuario. El pueblo de La Hiniesta acompañó a los zamoranos hasta la salida del pueblo donde el baile de pendones y los cánticos del coro parroquial despidieron a la comitiva de la Virgen de la Concha, que iniciaba su regreso a Zamora. La romería continúo por las carretera de La Hiniesta, descansando en las fincas que gentilmente acogen a los romeros en su regreso a la ciudad, hasta la ermita de Valderrey donde fue recibida por la cofradía del Cristo de Valderrey. Una vez que las andas de la Virgen de la Concha se situaron sobre el túmulo de cantueso dio comienzo el rezo del Santo Rosario, dirigido por D. Florentino Pérez. Finalizada la oración tuvo lugar el tradicional refrigerio que ofrecen los mayordomos, retomando el camino en torno a las ocho de la tarde.

Tras dejar atrás la ermita de Valderrey la romería tomó un camino alternativo para llegar a Zamora, debido a que las obras del AVE impedían el paso tradicional por el bosque de Valorio. La romería tomó por primera vez el camino de La Lobata, con gran esfuerzo los cargadores subieron el pronunciado repecho de la cuesta con una sola parada, siendo obsequiados varias veces por los aplausos de los romeros ante el gran esfuerzo realizado. Desde el alto de La Lobata la romería emprendió un emocionante camino por la zona alta de San Lázaro. Los vecinos respondieron con creces al llamamiento de la cofradía y fueron muchos los altares, balcones y alfombras que se adornaron al paso de la Patrona de Zamora, a la que salieron a recibir todos los vecinos de la zona.

Sin apenas retraso la romería accedió a la calle Obispo Nieto, acercándose a la entrada de Valorio como gesto testimonial ante la imposibilidad de recorrer el camino tradicional. En este punto se retomó el camino habitual haciendo estación en la ermita de los Remedios, un año más nuestra cofradía dispuso todo lo necesario para que la Virgen de los Remedios presidiese un altar en la puerta de su ermita y mantener de esta forma su presencia en la romería. Se iniciaban en ese punto los últimos metros de la romería, acompañada por cientos de zamoranos la Virgen de la Concha llegó a la puerta de la Feria donde los miembros de la Junta Pro Semana Santa cedieron las andas al Ayuntamiento de Zamora, que portó a su patrona hasta la entrada en la iglesia. La subida de la cuesta de los Laneros fue un año más uno de los momentos más emotivos Entre vivas y el sonido de su marcha la Patrona de Zamora llegó hasta la que fue siempre su casa, siendo recibida por los vecinos de la plaza con una hermosa petalada. El canto de la Salve anunciaba el final de la romería, tras la cual la Virgen de la Concha entró en la iglesia de San Antolín para ser entronizada en el crucero del templo.

Unos minutos después se reabrieron las puertas de la iglesia para que los romeros pudiesen cumplir con el último ritual de la jornada, recoger una flor de las que han adornado las andas de la Virgen y besar el zapatito de plata del Niño Jesús, que en esta ocasión era portado por la camarera de las imágenes, Dña. Conchita de Juan. En el exterior del templo se daba cuenta de otra asentada costumbre de la cofradía, la degustación de obleas y mistela, tal y como recogen los estatutos de 1503.









1 jul 2014

Crónica de las II Vísperas de Pentecostés, junio 2014.



El domingo 8 de junio la cofradía celebró la solemnidad de Pentecostés con el rezo de las II Vísperas en la iglesia de San Antolín. Para esta celebración la Virgen de la Concha se encontraba entronizada en el camarín del retablo mayor, lugar en el que recibió culto durante más de dos siglos. 

El rezo de vísperas estuvo presidido por nuestro capellán y párroco, D. Plácido Isidro, al que acompañó D. Narciso Jesús Lorenzo, Delegado de Liturgia de la Diócesis de Zamora, contando además con la participación del grupo de acólitos de nuestra cofradía. 

Al finalizar la celebración se recuperó la costumbre de rezar un responso por los cofrades difuntos, momento durante el cual el presidente acompañado por dos hermanos portando cirios rojos se adelantaron hasta el presbiterio en representación de toda la cofradía. Tras el rezo de vísperas tuvo lugar la entrada de los nuevos hermanos, muchos de ellos niños, que recibieron la medalla de manos de nuestro capellán.
Unos minutos después se celebró la asamblea de vísperas, en la que se procedió a dar cuenta del acta y presupuestos aprobados en la asamblea de San Marcos así como a presentar los próximos proyectos, destacando la restauración de dos piezas de orfebrería, un rostrillo de la Virgen y una corona del Niño que serían estrenados en la celebración del Corpus Christi.


Durante estas jornadas se inició la campaña de recogida de alimentos, productos no perecederos y donativos en la que participaron cientos de zamoranos, y de la que daremos en cuenta en próximas publicaciones.



27 jun 2014

Crónica del besamanos a la Stma. Virgen de la Concha, junio 2014.

Iniciamos hoy una serie de crónicas sobre los actos celebrados las pasadas semanas con motivo de la Romería a La Hiniesta y la solemnidad del Corpus Christi.


6 y 7 de junio, solemne besamanos a la Stma. Virgen de la Concha.

El pasado viernes día 6 de junio la iglesia de San Antolín acogía la primera jornada de besamanos a la Stma. Virgen de la Concha. Este acto de culto a la patrona de Zamora se viene realizando en las últimas jornadas del novenario que la cofradía celebra en septiembre, habiéndose decidido incluirlo también en las celebraciones en torno a la romería para acercar a los devotos la imagen de la Stma. Virgen.

Besamanos, romería 2014.
Para las celebraciones de la Romería la Virgen de la Concha lució el denominado vestido del Corpus, un terno de brocado dorado sobre seda de color crudo. El vestido se adornaba con un conjunto de lazos en muaré de color dorado, estrenando para la ocasión una faltriquera de damasco blanco. La patrona de Zamora portada la bandera de plata con las armas de la ciudad, luciendo durante el besamanos el rostrillo de plata del siglo XVIII denominado de corazón, por la silueta que dibuja, la medalla de oro de la provincia y el broche de la Junta Pro Semana Santa así como la corona de la coronación. Por su parte el Niño Jesús vestía casaca y pantalón de color crudo confeccionados a finales del siglo XX con un tejido brocado antiguo.

La Virgen de la Concha se encontraba entronizada en el crucero de la iglesia de San Antolín sobre un túmulo de tomillo, cantueso e hiniestas que envolvieron de olor a romería el interior de la iglesia. En torno a las imágenes se dispuso un montaje efímero enmarcado por un amplio cortinaje de color granate, del que pendían las armas de la ciudad, escoltado a ambos lados por  las credencias barrocas del altar mayor. El adorno se completaba por varios centros de flores a base de rosas, gladiolos, astromelias, claveles y margaritas.

En la jornada del día 6, memoria de Santa Bonifacia Rodríguez de Castro, se expuso a la veneración de los fieles la reliquia de la santa salmantina que las Siervas de San José obsequiaron a nuestra cofradía, contribuyendo de esta forma al culto público a Santa Bonifacia, cuya causa de canonización fue impulsada por la Diócesis de Zamora.

 Reliquia de Santa Bonifacia entronizada en el retablo del Crucifijo.

Durante las dos jornadas que permaneció abierto el besamanos fueron cientos los zamoranos que acudieron a venerar a su Patrona, dando muestra de la gran devoción que sienten por la Stma. Virgen de la Concha. Especialmente emotivas fueron las visitas del colegio de la Medalla Milagrosa, el Hogar Madre Bonifacia así como la de las familias que se acercaron a depositar en las manos de la Virgen sus preocupaciones, problemas y necesidades.


Galería de imágenes:



18 nov 2013

Crónica de la Misa de acción de gracias y veneración de la reliquia de Santa Bonifacia





El sábado 16 de noviembre la Cofradía de Nuestra Señora de San Antolín o de la Concha celebró una Misa Solemne en acción de gracias por la entrega de la reliquia de Santa Bonifacia por parte de la congregación de las Siervas de San José. En la celebración estuvo presente una nutrida representación de las dos comunidades josefinas de la ciudad, así como el Hogar Madre Bonifacia con quien nuestra cofradía colabora humildemente.


La celebración comenzó, como es costumbre en nuestra cofradía, con el rezo del Santo Rosario a la Santísima Virgen de la Concha. A las ocho de la tarde se abrieron las puertas de la iglesia de San Vicente para recibir la reliquia de Santa Bonifacia acompañada del cuerpo de acólitos. Mientras el coro interpretaba la Letanía de los Santos la representación de la Cofradía recibió solemnemente la reliquia con las tradicionales venías del pendón.  A continuación se inició una pequeña procesión hasta las gradas del presbiterio, siendo recibida la reliquia por D. Plácido Isidro, capellán de la Cofradía y párroco moderador de la parroquia de San Juan y San Vicente, y D. Narciso-Jesús Lorenzo, Delegado de Liturgia de la Diócesis de Zamora. Una vez entronizada la reliquia en el altar efímero levantado por la Cofradía se procedió a su incensación, culminando la ceremonia de recepción con la lectura de la oración colecta de la memoria de Santa Bonifacia.


Minutos después dio comienzo la celebración solemne de la Santa Misa, presidida por D. Plácido Isidro y concelebrada por D. Narciso-Jesús Lorenzo, en la que estuvo muy presente la labor de Santa Bonifacia. La función religiosa contó con el acompañamiento musical del Coro Sacro Jerónimo Aguado. Finalizada la Eucaristía se ofreció a la veneración de los fieles la reliquia de Santa Bonifacia.






4 feb 2013

La cofradía clausura el 950 aniversario con la fiesta de las Candelas


Día intenso en nuestra cofradía el pasado 2 de febrero con la celebración de la Presentación del Señor en el Templo y purificación de Nuestra Señora, fiesta que en nuestra hermandad dedicamos a la veneración de la imagen del Niño Jesús. Además de la celebración propia de nuestra cofradía, diversas instituciones quisieron que nuestra hermandad les acompañara en diversos actos, fomentado así la presencia social y eclesial de nuestra hermandad.

Con motivo de esta celebración la Virgen de la Concha volvió a vestir el conjunto de saya y corpiño en seda beige regalado por la cofradía con motivo del 950 aniversario. El conjunto se completó con la toca de encaje donada por la familia Luelmo Leis, manto de brocado en color dorado y un lazo bordado por las hermanas clarisas del convento del Corpus Christi. La patrona de Zamora portaba en su mano izquierda una vela blanca en alusión a la fiesta de las candelas. El Niño Jesús en la celebración de su presentación en el templo vestía túnica de plata confeccionada a finales del siglo XIX, la imagen estuvo expuesta en las gradas del presbisterio sobre una peana y adornado con un pequeño monte de claveles rojos y estatices de color morado.

La jornada se inició en la mañana del sábado con la santa Misa y bendición de niños de la asociación Evagelium Vitae. Este grupo eclesial tiene como carisma la promoción del valor de la vida y la oración por ella a lo largo de todo el año. Cada 2 de febrero, celebran este acto ante la Virgen de la Concha, encomendándole a Ella los más pequeños. Al acto acudieron varias decenas de familias con sus hijos pequeños, los cuales fueron bendecidos por los sacerdotes presentes, el canónigo Narciso Lorenzo y el párroco del Espíritu Santo, Florencio Gago; mientras besaban el zapato de plata del Niño Jesús. 


Por la tarde, el santo Niño fue trasladado de manera privada al templo de Santiago del Burgo, donde la priostía de la cofradía preparó un altar para acoger la imagen durante el solemne rezo de Vísperas, al cual nuestra cofradía acudía al haber aceptado el turno que desde la Delegación de Liturgia de la diócesis se le había ofrecido.El Niño Jesús se dispuso en el altar del Cristo Crucificado en su dosel de cultos escoltado por seis candelabros con cera de color rojo, en alusión al carácter sacramental de la celebración, y un centro de flores a base de iris morados.

A las 19.30, de nuevo en nuestra sede canónica, se inició el rezo del santo Rosario acompañado por decenas de devotos que acudieron a acompañar a la Virgen de la Concha. A las 20, Plácido Isidro, nuestro capellán y párroco, inició la Misa con la bendición de las candelas, acompañando la celebración el Coro Sacro. D. Plácido en su homilía recordó que la fe luce como las velas que los fieles llevaban en sus manos, iluminando así nuestra existencia cotidiana. Hizo especial mención al 950 aniversario, rogando al Señor que siguiera bendiciendo a nuestra cofradía. Al finalizar, tras el canto de la Salve, se volvió a reiniciar el besapies de la imagen.