10 abr. 2015

De ver a Cristo me quedó imprimida su grandísima hermosura




Iniciamos el tiempo de Pascua, la gran fiesta de los cristianos, en la cual celebramos a Cristo Resucitado durante 50 días. Además, para nuestra cofradía, es un tiempo de preparativos y grandes celebraciones: el 25 de abril, memoria litúrgica de San Marcos, celebraremos la Misa de Rogaciones en honor de la Virgen de la Concha, a la que acude el pueblo de La Hiniesta. Y al finalizar la Pascua, en Pentecostés, el 25 de mayo tendrá lugar nuestra gran romería, cuando Zamora honra y acompaña a su Patrona.

El tiempo de la Pascua nos ayuda a introducirnos en el misterio de Cristo. Santa Teresa de Jesús decía que “casi siempre se me representaba el Señor así resucitado”, remarcando la importancia de contemplar al Señor en su gloria, vencedor de la muerte y del pecado. Con sus palabras reflexionamos en este tiempo sobre la centralidad de Jesucristo en nuestra vida, la libertad que nos ofrece y la importancia de su amor en nuestra vida:

De ver a Cristo me quedó imprimida su grandísima hermosura, y la tengo hoy día, porque para esto bastaba una sola vez, ¡cuánto más tantas como el Señor me hace esta merced! (…). Después que vi la gran hermosura del Señor, no veía a nadie que en su comparación me pareciese bien ni me ocupase; que, con poner un poco los ojos de la consideración en la imagen que tengo en mi alma, he quedado con tanta libertad en esto, que después acá todo lo que veo me parece asco en comparación de las excelencias y gracias que en este Señor veía. El libro de la vida.


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