26 may. 2014

La Romería a La Hiniesta: Símbolos y ritos (IV)

La romería a su paso por Valorio, 1964. Archivo de la cofradía.

Cuarta parte: La comida en La Hiniesta y el recorrido de regreso.

Retomamos el relato del ceremonial histórico de nuestra romería tras la celebración de la Santa Misa ante las imágenes de la Virgen de La Hiniesta y la Virgen de la Concha.

Las reglas y ordenanzas de finales del siglo XV Ya recogen que tras el oficio religioso busque cada vno de comer e coma lo mejor que podier de manera fuelguen e reposen[i]. El descanso para almorzar ha sido siempre un momento de hermanamiento y convivencia entre los miembros de la cofradía,  un tiempo de esparcimiento en el que reponer fuerzas para el camino de regreso a la ciudad. Esta costumbre se ha mantenido a lo largo de los siglos, aunque no sería hasta el siglo XX cuando sería asumida su organización por parte de la cofradía. Los estatutos de 1938 fijaron entre las obligaciones del mayordomo[ii] el pago de la comida que se servía en La Hiniesta:

Art.45. El mayordomo, el año que ejerce su función, tiene obligación de dar comida en el pueblo de la Hiniesta el día de la festividad a los cuatro hermanos que le acompañan, al Administrador o a quien sus veces haga, al señor Cura que preside la procesión, al Sacristán y al monaguillo que lleva la Cruz, es decir a ocho personas, sin que pueda hacer gastos superfluos o de ostentación, salvo que quiera dar alguna propina a los de la Cofradía Chica, lo cual es completamente voluntario[iii].

Comida de la Cofradía Grande en La Hiniesta, 1951. Archivo de la cofradía

A partir de la década de los 50 se fue aumentando el número de comensales, tal y como atestiguan las fotografías conservadas en el archivo de la cofradía. En la actualidad la cofradía se encarga de la organización de la comida en La Hiniesta, aunque son los cofrades quienes sufragan el gasto del almuerzo al que acuden cerca de trescientas personas.

A primera hora de la tarde tañan las campanas un rrato porque se junte la gente; e de allí saquen la ymagen y sancto como dicho es[iv]. El regreso de la romería se inicia con la despedida a la Virgen de la Hiniesta, con las preceptivas venias de las andas de Nuestra Señora. A continuación la Virgen de la Concha se dirigen al pórtico del templo, donde cientos de romeros aguardan el camino de regreso. Los vecinos de La Hiniesta acompañan a los zamoranos hasta la salida de la localidad, allí se procede al baile de pendones en señal de despedida. Antes de abandonar La Hiniesta las andas de la Virgen de la Concha se vuelven hacia el Santuario para que los vecinos le canten la despedida a la Patrona de Zamora, iniciando la espera hacia un nuevo Lunes de Pentecostés.

Salida de la iglesia de La Hiniesta, 2013. Archivo de la cofradía.
Los romeros se dirigen al Teso de la Salve donde se entona el canto mariano en torno a la Virgen y se coloca un ramillete de espigas en la mano del Niño Jesús, en alusión a la leyenda. La comitiva recorre entonces la carretera de La Hiniesta, donde algunos vecinos abren sus fincas para acoger a los romeros para descansar en el camino. La romería continúa por el valle de Valderrey hasta la ermita de la Santa Cruz, donde la cofradía realiza la última parada antes de llegar a la ciudad. La estación ante el Cristo de Valderrey, una de los devociones históricas de la ciudad de Zamora, se recogía ya en el ceremonial de finales del siglo XV: andar camino a Sancta Cruz de Valderrey; e allí asienten la imagen en la iglesia[v]. Una vez que Nuestra Señora se encuentra en el interior de la ermita el capellán, o el sacerdote que asiste al regreso de la procesión, reza el rosario en honor a la Stma. Virgen. Durante la estancia en la ermita las andas de la Virgen de la Concha se asientan sobre un túmulo de tomillo y cantueso levantado por los mayordomos, una costumbre vinculada a las primeras romerías.

Rosario en la ermita de Valderrey, 2012. Archivo de la cofradía.
La estación en Valderrey sirve además para que los romeros descansan en la campa antes de afrontar el último tramo hasta Zamora, tras el rezo del rosario los mayordomos ofrecen un refrigerio a base de limonada, refrescos y pastas. A la hora de Vísperas, tal y como recoge el ceremonial histórico, los romeros se reúnen en torno a la ermita para acompañar la salida de la Virgen de la Concha e iniciar el camino hacia el bosque de Valorio. Este es uno de los tramos más hermosos de la romería, los romeros recorren los recodos del camino que transcurre entre los árboles del bosque mientras va atardeciendo el día. El camino del bosque acerca la romería a la ciudad, que saldrá a recibir a su patrona hasta el paseo de Valorio.



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Lunes 2, la llegada a Zamora y la entrada en San Antolín


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[i] S.f   [1503 o anterior]. Zamora.
Estatutos de la Cofradía de Nuestra Señora de San Antolín y de Señor Santiago de Zamora.
Copia notaria de 1 de julio de 1503.
Pergamino, 12 folios.
Archivo de D. Enrique Fernández Prieto, doc. Nº3.
Publicado por M. BOIZAS LÓPEZ: La Virgen de la Concha y su Cofradía. Apuntes. Zamora. 1943, pp. 33-45.

[ii] El mayordomo era el presidente nato de la cofradía, a quien correspondía regir la cofradía. La duración del cargo era anual, tomando posesión tras la Misa de San Marcos.

[iii] [2 de mayo de 1938]. Zamora.
Estatutos de la Cofradía de Nuestra Señora de San Antolín o de la Concha.
Archivo de la Cofradía.
Publicado por M. BOIZAS LÓPEZ: La Virgen de la Concha y su Cofradía. Apuntes. Zamora. 1943, pp. 95-110.

[iv] S.f   [1503 o anterior]. Zamora.
Estatutos de la Cofradía de Nuestra Señora de San Antolín y de Señor Santiago de Zamora.
Copia notaria de 1 de julio de 1503.
Pergamino, 12 folios.
Archivo de D. Enrique Fernández Prieto, doc. Nº3.
Publicado por M. BOIZAS LÓPEZ: La Virgen de la Concha y su Cofradía. Apuntes. Zamora. 1943, pp. 33-45.

[v] Ibídem. 

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